Cómo enseñar a los hijos a tomar decisiones - Hogares Union

Cómo enseñar a los hijos a tomar decisiones

2015-09-03 17:18:21¡
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Es de gran importancia que los niños, con la guía del adulto, vayan tomando decisiones de acuerdo a su edad  para que cuando tengan que elegir fuera de casa o más adelante, como adultos, no se enfrenten a grandes dificultades y puedan tomar decisiones responsables. Muchos niños quedan expuestos al riesgo de sufrir un abuso por parte de personas ajenas o que forman parte de su familia por no saber que hacer, Por lo tanto es importante enseñarles ciertos criterios a considerar al decidir entre dos o más alternativas como: motivación, riego, beneficios, daño y logro de metas, entre otros.

Los niños que nunca tuvieron referentes para tomar decisiones, penosamente van por la vida dependiendo de otros y sufriendo las consecuencias de su indecisión, arrebato o postergación. Limitando su interacción con los demás en gran medida por sentirse incapaces para afrontar las diferentes situaciones que se les van presentando. Para enseñarles a tomar decisiones se pueden utilizar dos tipos de estrategias: de entrenamiento y de corrección. Las primeras, son aquellas que a través de la práctica cuidada y constante  van desarrollando habilidades y las segundas, son aquellas que al señalarle al niño el error e indicarle otra conducta en su lugar, aprenden en el momento.

Los niños necesitan poco a poco adquirir confianza para tomar sus propias decisiones,  sentirse competentes para hacerlo les permitirá asumir más fácilmente las consecuencias. No olvidemos que con la educación se pretende formar personas autónomas que vivan responsablemente. A los niños les cuesta mucho trabajo dejar para después los beneficios, quieren obtenerlos inmediatamente por lo que no miden las consecuencias de sus actos, aquí la gran importancia que tiene el adulto para darle referencias e ir regulando sus respuestas. A partir de los tres años de edad se les pueden ofrecer dos opciones de ropa, juguete, dulce, colores etc. Al elegir uno el otro quedará pendiente para otro momento.

Conforme van creciendo se les puede hacer reflexionar sobre que tomar en cuenta a la hora de tener que elegir, explicándoles que lo primero es ver los riesgos que pueden correr, que es importante que siempre se cuiden; segundo no lastimar a otros en lo posible, tercero con cual obtiene mejores resultados para sentirse bien.

Lo importante es que los niños establezcan criterios viables que les permitan ir tomando cada vez mejores decisiones para esto, los padres  pueden hacerles preguntas que los lleven a descubrirlos por ejemplo:

¿Por qué decidiste hacer esto?
¿Qué cosas buenas te ha traído esa decisión?
¿Conseguiste lo que necesitabas?
¿Qué cosas malas te ha traído esa decisión?
¿Te gustaría que a ti te perjudiquen así?
¿Podrías haber hecho otra cosa?
¿Podrías haberte esperado un poco?
¿Qué puedes hacer para compensar a tu amiguito?

Cabe aclarar que estás preguntas se pueden adecuar para hacerlas antes o después de tomar una decisión y de acuerdo a la edad del menor. Además se pueden plantear preguntas sobre situaciones imaginarias como medida de prevención ejemplo:
¿Qué pasaría si una persona extraña te dice que te regalará dulces si te vas con ella?
¿Qué puedes hacer si alguien te pide que hagas algo a escondidas?
¿Qué debes hacer si alguna persona te hace sentir mal y dice que no se lo cuentes a nadie?

Una estrategia correctiva puede emplearse cuando la decisión tomada lleve algo negativo  como por ejemplo lastimar a otro, romper algo, perder algún objeto, aquí  se puede llegar al acuerdo con el niño de hacer algo proporcional a la falta y de acuerdo a su edad para reparar el daño.  Es una buena forma de que el niño se haga responsable de sus actos.

Por otro  lado cuando el niño tome una buena decisión reconocerle para que tenga idea que se espera de él y logre darse cuenta de los beneficios de una buena decisión, es decir, que distinga que las buenas decisiones son aquellas que lo llevan a cuidarse, construir o unir a las personas, al logro de metas o a poner un límite cuando es necesario. Ésta  es una forma de corrección en positivo.

Al final lo que queremos lograr es que los niños aprendan que todo el tiempo están tomando decisiones, algunas sencillas pero otras más complicadas e importantes que ponen en  riesgo su seguridad, su tranquilidad y el logro de sus objetivos.

 

Mtra. Elizabeth Calderón del Río
Ciencias de la Educación
Educación Familiar
Logoterapeuta

 

logoedufamilia9@gmail.com

 

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